Decepción.

Tengo la decepción adosada a mi espalda, sin piedad va girando cual serpiente, enredándose por mi pecho y escalando hasta anudarse en mi garganta. Angel que perdió sus alas y cuya voz abandonó la musicalidad, brillo que se tornó opaco con el peso de los días.
Se templó la tibieza de otros días, se escarchó mi corazón. Hoy tu nombre se vuelve gélido en mis labios que escupen las sílabas apartándolas rápidamente de ellos por simple indiferencia.
Eres el vacío que deja un chasquido lejano, el silencio de la oscuridad.
La nada.

Castillo de naipes.

Castillo de naipes, de esquinas dobladas,

de negro, de rojo, de rimmel, de köhl,

subiendo mis pisos, trepando en mis cartas,

escalas mis picas, te comes diamantes,

abajo mentiras, arriba descartes,

y toda tu vida, a solo un soplido,

de jotas, de reinas, de reyes, de más,

surtida y vacía, tu vida de juegos,

mi pulso se juega, tu carta final.

Un recuerdo…

Un día difícil, tres años sin ti, tres años con ese hueco que deja un padre. El mundo se queda con la sonrisa dibujada en mi cara y le resulta fácil no profundizar. Cómo siempre quien debiera estar aunque fuese en forma de corto mensaje no está, mucho trabajo con mirarse su propio ombligo señores, cuando se es feliz se olvida rápidamente quien estuvo a tu lado en los peores momentos… Y quien crees ya no está, resuella y llena con apenas 20 palabras un poquito del enorme vacío que arranca con un día nublado. Gracias por hacerme sentir que te acordabas de mi dolor.

El día acabó como comenzó, con nubes negras y ligera llovizna… Ya acabó mi triste mayo.

Destino en una pecera.

A más un trienio de mí tus pasos equivocan sus huellas siguiendo el torpe sendero que dejaron las mías, atrás quedaron los momentos en los que tus lágrimas se escapaban de tus ojos, surcando por igual motivo tu cara y colmando de espinas tu corazón. Lejanos se ven ya los días en los que mi vida era un horóscopo irónico y acertado de la tuya. Un absurdo destino al que perseguir y del que huir dependiendo de la Luna.

Probamos la locura en nuestras vidas y no nos llenó, probamos la sencillez y la comodidad, y menos aún se adapta a los anhelos que tienen nuestras almas dispares. Pies sin horma, pies descalzos.

Mis fracasos escriben con renglón torcido tu destino.
Ahora pago con silencio tu felicidad, no es un alto precio si la llegas a rozar con tus dedos…
Peces inquietos e incorformistas, hambrientos de sushi, en una pecera demasiado estrecha y redonda.

Hoy.

Hoy no pensaba postear, he estado recordando durante varios momentos del día cosas que me llevó a hacer la impulsividad irracional que solo crea los latidos acelerados de un corazón de desguace, hace exactamente un año y el posterior arrepentimiento durante meses posteriores. Error y penitencia. Hoy me he mirado al espejo y me he dado cuenta que el tiempo ha pasado por mí y que hasta mi mirada refleja un sosiego que la frescura de antaño no reflejaba. Recuerdo lo mal que me sentí y las lágrimas que derrame como ríos en un día supuestamente especial, hoy solo me diría a mi misma “pobre niña estúpida” si llegase a encontrarme en uno de esos mundos paralelos que tanto me enganchan de LOST.

Hoy a sido un día extraño y a veces creo haber entrado en una espiral subrealista que me ha absorbido por completo haciendo de alguien que siempre fue un bicho raro alguien sumamente abstracto y difícil, que es en lo que me he convertido…

Hoy divagando, hoy, de cumpleaños.

Si fueses aire…


Si hoy te hiciese elemento te haría aire. Brisa cálida que me despeinase el cabello y que jugase inocentemente con mi falda. Te haría ser el viento que ululase en mi ventana haciéndote presente en mis noches más silenciosas. Aire anónimo que se disipase en un suspiro a mi antojo, aire que traiga y lleve recuerdos arrastrando perfumes. Viento suave que llevase mi piel al estremecimiento tan solo con su leve roce… Serías volutas de humo ascendentes difuminándose en el ambiente.

Dejaría que entrases como torrente en mis pulmones recorriendo el interior de mi cuerpo y salieses despedido por mis labios para seguir tu vuelo infinito.. siempre libre, siempre etéreo.

Tú, que ya una vez fuiste agua

Buenos días.


Avanzo de puntillas abandonando la cama, el frío suelo hace poner mis sentidos alerta. El gorgojéo del café perfectamente sincronizado con el salto de las tostadas, son años de práctica pulir esta técnica. Apenas untadas en mantequilla me las voy comiendo aún sin acabar de poner la planta de mis pies en el suelo, mientras revuelvo el azúcar y todo se impregna de olor de desayuno. Voy con la taza entre mis manos hacia la ducha, algún día he de abandonar la costumbre de siempre llevar algo de beber cuando me baño.
Mientras me preparo para el ritual matutino, dejo que hoy sea Sabina quien acompañe mis primeros bostezos y añada un compás melodioso a cada prenda de la que me desprendo. La mampara está completamente empañada y el vapor ha vuelto opacos los espejos. La taza queda aparcada en el lavabo a medio acabar.

Un tibio chorro de agua cae a plomo sobre mi espalda.

Buenos días mundo.

Post número cien, y un regalo.


La verdad es que no habría podido pensar mejor manera de festejar mi primera centena de post que con este gran detalle que me ha concedido marea@. Sinceramente nunca me habían concedido ningún premio, y tampoco me veo merecedora de tal, me pilla así con estos pelos, sin mi Valentino rojo y sin discurso lacrimógeno redactado.

En primer lugar querría agradecer a todos los que se toman la molestia en hacerme visitas, a quienes dejan sus comentarios que tanto encienden mi corazón y porqué no, alimentan mi ego un poquito, a quienes han caído aquí de casualidad y toman sus minutos en intentar descubir de qué va este rinconcito de la blogosfera, y a quienes han confiando en mi para buscar unas palabras de apoyo.

En más de un año he hecho mías muchas historias y he prestado las que llevan mi nombre para que tal vez llegasen a reconfortar el alma de quienes están a solo un click de mi vida, allá dónde las distancias no existen en este mundo que algunos consideran frío y a mi casi me parece a veces, lo más cálido y trasparente después de un abrazo.

Este pequeño rincón que nació de la necesidad de desahogo de un corazón frustrado y henchido de dolor, y ha ido deribando en hojas de papel reciclado en los que dejar mis letras anónimas como presentes directos desde mi corazón.

Gracias de nuevo por ayudarme a cumplir mis primeros cien y espero que sean varias centenas más.

¡Les quiero!
—–


P.D. Debería de nombrar varios blogs a los que entregar yo a su vez este dardo no-envenenado. Elegiré cinco blogs, que estén fuera de los recomendados en este blog, más que por darles el premio por invitarles a que les hagan una visita.

Por sus historias cotidianas e hilarantes:
Por la calidad de sus letras:
Porque escribe desde el corazón y se imprime en sus palabras:
Por dibujar con palabras sus pensamientos:
Por su juventud que dismula con la madurez de sus versos:


Y hago extensible a esos blogs que visito a diario y a sus bloggers que ya me robaron el corazón hace tiempo, Lisabel, Fire, La Rubia, Detective (¡cuánto te añoro!), Fernando, Celeste, Solsticio, Ro… Serían tantos nombres que mi post se haría eterno. Un abrazo a todos ellos y pasen a recoger sus premios y a tomarse un té invitación de la casa.

Abrazada a un bolero.

No quiero imaginarte abrazada a un bolero, me niego a que las lágrimas recorran tu piel presas de recuerdos ingratos, a que se desgarre tu corazón con el silencio que evoca su nombre.

Quiero que busques fuerzas entre el poso de tu alma cónica y las saques vestidas de las torpes y casi vacías sonrisas que eres ahora capaz de ofrecerme. Déjame que yo ponga la amargura levantando caballitos de tequila en tu honor y que pronto la sal no la causen tus lágrimas.

Duelo al amanecer.


Te reto a un duelo.

Juntemos tu espalda y la mía.
El miedo resbala por mi piel como gotas de sudor.

Comienza la cuenta atrás: serán diez pasos sin voltear la mirada.

En mi mente resuena,

uno…
dos….
tres……

No habrá otra oportunidad,
ni se desharán nuestros pasos.

…cuatro.. cinco… seis…

Nuestras armas cargadas,
y mi dedo acariciando el gatillo.

…siete, ocho…

O tú o yo.
Sin medias tintas.

…nueve
y giro, y apunto, y disparo…

Definitivamente, el mundo no era lo bastante grande para ambos.

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