“Cuidame a mi niña..”

Qué cuatro palabras más insignificantes y como pueden elevarme lo más grande. Ese fue el recado que le dio a alguien. Solamente susurrándoselo en su oído, con la excusa de un abrazo. Y eso añadido al día tan radiante que hace, a estos 25 grados y sentada frente al mar, a que libro los lunes hoy me encuentro bien.
Escribiendo capto lo irónico y absurdo de mi vida, como extrañamente me siento en una montaña rusa, como mi vida se alimenta de migajas… Sé que no tiene lógica saber que aún se preocupa por mí, que eso es algo que ya sabía, pero que en noches de fiesta va susurrando que me cuiden me hace sentir grande por dentro.
No entiendo estos picos de alegria y pena que me dan, pero prefiero una vida con altibajos que ser plana en mis emociones, sin esa pimienta en la vida…
Qué ganas de dejar esta “dieta” y poder volver a alimentarme en condiciones.
Hoy tengo una sonrisa, ¡quién sabe mañana! Lucharemos por mantenerla ¿no?

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Retomando el vuelo.

Siento que uso este blog como maldita terapia para olvidar, y el escribir aquí las cosas que siento no hacen sino recordarme una y otra vez mi vida pasada y presente, mis carencias y mis ganas de ser feliz. No quiero dejarlo, porque la verdad es que alimenta mucho mi ego leer que alguien desde lugares tan dispares tiene palabras amables, que intentan reconfortarte, GRACIAS. No les he visto, y ya les quiero aunque sólo sea por tomarse la molestia de gastar cinco minutos en entrar en mi mundo…

Ayer quedé con esa amiga que ya dije que vive una vida muy similar a la mía, ya se encuentra mucho mejor, ha necesitado ayuda pero ya va abriendo los ojitos, es muy lindo volver a verla sonreír, aunque sean sonrisas amargas. Yo intentaba no darle muchos detalles de la etapa que estoy pasando, porque poca esperanza le iba a dar.
Y hoy, casualidades de la vida, me enteré por su propia boca, que no por terceras personas, que mi persona especial ya vuelve a estar empezando algo. Qué facilidad tienen algunas personas para pasar página en sus vidas y qué complicado nos resulta a otras. En el fondo empezar una relación no es tan difícil, empiezas a conocer a alguien y te dejas llevar, te dejas querer y asumes que el pasado quedó atrás y que todo lo que hay delante de tus ojos es el futuro, así de sencillo. Pero no, retuerces ideas, tragas recuerdos, y comparas, ese es el mayor fallo, nadie será así conmigo, nadie me entenderá igual, nadie sabrá mis vueltas.. Claro, le llevo nueve años entenderte, dale la oportunidad a quien venga!!

Y no, ni ojos tengo para el mundo, y qué fácil le resulta volver a empezar a los demás. Necesito sentirme querida de nuevo, sentirme especial para alguien, creo que no es tan complicado… Necesito volver a verme reflejada en otros ojos, aunque no lleguen nunca a ser aquellos que me dieron alas en su momento.

Serán los primeros en saber de mis buenas noticias cuando sucedan, se los aseguro, bueno, los segundos, porque mi ex tiene que saberlo antes, que yo también puedo resucitar, aunque haya tardado tanto.

Inocencia

Añoro la inocencia,
los dulces momentos sólo alimentados por tu risa,
cuando todo el frío que podía tener me lo aliviaban tus abrazos,
cuando mi único miedo era pensar que podrías algún día desaparecer.
Qué ilusa era…

Agua sobre mi piel

Si te hiciese un objeto te haría agua, aguas tranquilas, no, agua agitada tal vez, crearía círculos en ti con la punta de mis dedos, irrumpiendo en tu quietud, te bebería a pequeños sorbos, hundiría mi cara en ti y abriría mucho los ojos, para sentir como enturbias mi mirada, como prohibes mi respiración. Agua helada como mis días; dejaría la ropa en la orilla y me sumergiría en tu humedad, saborearía como frenas mis movimientos, como aprietas mis carnes y lames mi piel.
Te haría agua de lluvia, fresca agua de lluvia, grandes gotas que empapasen mi ropa, mi pelo, mis noches. Te haría río y te haría mar. Y yo tu grifo, tu acequia, me haría desagüe para tragarte con desesperación, sería algas y sería sal. Y tu agua, solo agua…

“Hoy”

Hoy me ha apetecido gritar tu nombre,

me he contenido las ganas de correr hacia ti,

y secuestrarte entre mis brazos,

hoy mi alma vuela a tu lado

y siento que no puedo ponerle freno..

Hoy el tacto de tu piel llega a mis recuerdos

y tu olor se hace tan presente

que a ratos creo haberme vuelto loca.

noto que tu mirada me recorre

y te conviertes en un suave sonrojo..

¿Hoy? ¿he dicho hoy?

no, eso fue ayer,

hoy soy aire, aire calido, aire libre..

y tú, tú un solo recuerdo de mi ayer.

Cinco cosas que probablemente desconoces de mi.

Ojeando con curiosidad otros blog vi un post en el que invitaban a colgar cinco cosas que no suelen saber de uno mismo. Así que ahí van las mías.

– Mi sueño sería ser invisible por un día.
– Nunca digo cuando pillo a alguien mintiendome, simplemente me lo apunto.
– Las penas me dan por dormir muchísimo.
– Soy alérgica al plátano.
– Me excita tapar los ojos con mis dedos.

¿Alguien se anima a colgar sus cinco en su blog o en los comentarios?

¡Con nota!


Superado San Valentín, almuerzo entrañable con amigos, (¿hay algo mejor que darse un atracón de Sushi con quienes te aprecian?) y aunque alguien rondó mi mente a cada poco nada eclipsó mi día. No podía parar de pensar que era su primer San Valentín sin pareja, o eso imagino yo…
¿Porqué los seres humanos somos tan masoquistas? ¿Qué extraña conjunción planetaria nos lleva a tropezar tantas veces en el mismo sitio? Y sé que volvería a caer, volvería a sus brazos, a sus desplantes, y ese sentimiento que me embargaba de tener yo la culpa de todo con tal de volver a verme reflejada en sus ojos… Lo dicho, puro y duro masoquismo.
Pero el amor es así, vaciarte de ti, para ver que la otra persona está llena.
Amor sin reciprocidad, amor unilateral, amor injusto e ingrato.