Destino en una pecera.

A más un trienio de mí tus pasos equivocan sus huellas siguiendo el torpe sendero que dejaron las mías, atrás quedaron los momentos en los que tus lágrimas se escapaban de tus ojos, surcando por igual motivo tu cara y colmando de espinas tu corazón. Lejanos se ven ya los días en los que mi vida era un horóscopo irónico y acertado de la tuya. Un absurdo destino al que perseguir y del que huir dependiendo de la Luna.

Probamos la locura en nuestras vidas y no nos llenó, probamos la sencillez y la comodidad, y menos aún se adapta a los anhelos que tienen nuestras almas dispares. Pies sin horma, pies descalzos.

Mis fracasos escriben con renglón torcido tu destino.
Ahora pago con silencio tu felicidad, no es un alto precio si la llegas a rozar con tus dedos…
Peces inquietos e incorformistas, hambrientos de sushi, en una pecera demasiado estrecha y redonda.

Hoy.

Hoy no pensaba postear, he estado recordando durante varios momentos del día cosas que me llevó a hacer la impulsividad irracional que solo crea los latidos acelerados de un corazón de desguace, hace exactamente un año y el posterior arrepentimiento durante meses posteriores. Error y penitencia. Hoy me he mirado al espejo y me he dado cuenta que el tiempo ha pasado por mí y que hasta mi mirada refleja un sosiego que la frescura de antaño no reflejaba. Recuerdo lo mal que me sentí y las lágrimas que derrame como ríos en un día supuestamente especial, hoy solo me diría a mi misma “pobre niña estúpida” si llegase a encontrarme en uno de esos mundos paralelos que tanto me enganchan de LOST.

Hoy a sido un día extraño y a veces creo haber entrado en una espiral subrealista que me ha absorbido por completo haciendo de alguien que siempre fue un bicho raro alguien sumamente abstracto y difícil, que es en lo que me he convertido…

Hoy divagando, hoy, de cumpleaños.

Si fueses aire…


Si hoy te hiciese elemento te haría aire. Brisa cálida que me despeinase el cabello y que jugase inocentemente con mi falda. Te haría ser el viento que ululase en mi ventana haciéndote presente en mis noches más silenciosas. Aire anónimo que se disipase en un suspiro a mi antojo, aire que traiga y lleve recuerdos arrastrando perfumes. Viento suave que llevase mi piel al estremecimiento tan solo con su leve roce… Serías volutas de humo ascendentes difuminándose en el ambiente.

Dejaría que entrases como torrente en mis pulmones recorriendo el interior de mi cuerpo y salieses despedido por mis labios para seguir tu vuelo infinito.. siempre libre, siempre etéreo.

Tú, que ya una vez fuiste agua