El Nuevo Despertar (y II)

Anoche me lanzaron un reto desde Yasutake.org, continuar un poema.. Nunca hice un poemas a medias pero siempre será más medio poema que los versos que nunca llegaron a salir…

Aquí está la primera parte y este es mi intento de continuación..

Y ahora la luz baña por completo tu piel,

la lame suavemente mostrando recovecos

[que anoche sólo intuían mis manos,

mostrándome en libro abierto,

cada resquicio de ti que fue besado.

Ahora te sueño con ojos abiertos,

mientras observo los tuyos cerrados,

esperando caricias postreras en tu despertar.

Me dejo caer por la curva de tus pestañas,

y entre ondas de tu cabello mis dedos descansan,

mis ojos se refugian en la suave línea

[que tus labios dejan en relajado gesto,

pareciendo pedir ser colmados de besos,

suaves besos, besos nuevos.

Entre mis delirios insomnes despiertas,

me observas, sonríes.

Paralizas el tiempo y vuelves a darle sentido a todo.

Un torbellino de color pinta el debil gris que todo inundaba,

tu silenciosa energía me colma

y mi pulso antes muerto, se acerela.

Estás,

eres,

soy.

Soy, porque tú eres y estás.

Mi mundo olvida rotar y trasladarse,

has venido barriendo miedos.

Pero hay miedos que nunca desaparecen,

como el miedo a que algún día te vuelvas volatil,

a que este Sol te consuma

como a la más bella luciérnaga noctura que fuiste entre mis manos.


… un placer continuar sus versos, caballero.

Tango para dos.

Enredá tus piernas a las mías,

agarrá mis muslos con firmeza,

sentí en tus manos mi tibieza

y en mi aliento el deseo y la agonía.

Notá que mis ganas se desbocan,

que tu nombre repito con locura,

viví en tus carnes mi premura,

y cariciame las ganas que provocan.

Bailemos sin descanso en esta Luna,

que las horas recorran nuestros cuerpos

y nos pille el Sol ya siendo una.

Carnaval.

Permitámonos por una noche ser lo que más deseemos,
dejemos que la imaginación y los sueños rijan nuestros pasos,
ocultémonos para mostrarnos,
vivamos intensamente la fiesta de Don Carnal.
Adaptemos nuestros latidos al tañido del tambor
y hagamos que las máscaras se fundan con nuestra piel.
Olvidemos toda norma terrenal
y vivamos el momento embriagados por la magia.

“Reconstrúyeme”

Aprovecha y cuélate por mis venas

mientras mis heridas estén aún abiertas,

cuélate en mi mirada,

entra por mis lágrimas que aún no se han secado.

Aprovecha el aún descompasado latido

de mi corazón moribundo,

busca un hueco entre los escombros de ésta alma rota,

encuentra en los rescoldos de mis días los pedazos

y reconstruye a tientas mi vida,

tú que sabes donde encajan mis piezas

aún en la oscuridad…

Tus pies.

El fetiche de tus pies.

Pies dormidos,
pies desenfundados.

Descalza y silenciosa,
sorteando mis miradas,
robas mis deseos
al ritmo de tus suaves talones.

Tus pies sobre mi pecho,
tus ojos en los míos,
caminas por mi cuerpo
y me rindo a cada paso
que das sobre mi piel.

Elevada en tus tacones
atraviesas mis pasillos,
llevándote mi aliento,
enredado a tu intenso perfume.

Hoy te deseo desnuda,
pero que tus pies
no abandonen mis zapatos.

“Me mudo al ático”

Me mudo al ático,
donde la luz entra sesgada
y La Luna vigila mis sueños.

Me mudo al ático,
y solo me llevo mis libros y tus fotos.
Tus fotos las doblaré en cuatro
y con ellas calzaré el cabecero de mi cama.
Me gusta dormir nivelada con el techo,
y la buhardilla solo invita a la locura.

Me mudo al ático
y en la jardinera plantaré fresas,
tulipanes y lechugas…

Me mudo al ático,
con mis sábanas de lunares,
que colgaré por bandera en la ventana,
con mis calcetines dispares
y los jabones de hotel atesorados en años.
Los vasos huérfanos y las botellas empezadas,
para cuando vengas de visita,
y una almohada extra
por si la noche decide atraparte
en mundo inclinado.

Rimando con R.

Rojos tus labios, que arrojan rojas palabras,
ráfagas de vida coloreada de rabia, vergüenza y dolor.
Rojo anunciando peligro,
reafirmándose en avisos sin reparo,
rendiciones ridículas que repiten color.
Respuestas esquivas rodeadas de risas exageradas,
rigurosos rituales, remarcando rubor.
Rimas rotas arrancadas con rigor de mis rugosas raíces,
rodeando pensamientos arrítmicos,
ribeteadas de recuerdos llenos de retos color rubí,
reflejándose en robustas espinas tras las rosas regaladas
y siguiendo el rastro de tu rumbo,
retorcido tras el recodo resultante de tu rápido huír..